Lo curioso fue clonar el disco viejo. Para no cansarlos, creamos una imagen de disco con la Utilidad de Discos de Apple, el tamaño era un poco más grande que el espacio usado en el disco viejo. Utilizando Carbon Copy Cloner, (existe otra aplicación llamada SuperDuper que sirve para hacer backup de una o varias carpetas, o de todo el disco duro, y básicamente hacen lo mismo) clonamos el disco viejo, conectando la MacBook Pro en modo disco, por firewire, a una iMac, desde donde ejecutamos el Carbon Copy Cloner.
Después de eso, procedimos a desarmar la MacBook Pro y hacer el cambio de los discos.



Aclararión: no soy yo el de las fotos. Afortunadamente, las tomé yo.



Aclararión: no soy yo el de las fotos. Afortunadamente, las tomé yo. En fin, después de tener bien armadita y como si nada la MacBook Pro, hicimos el procedimiento a la inversa: en el Carbon Copy Cloner seleccionamos como imagen de origen, la imagen de disco ya montada que creamos con la Utilidad de Discos, que fue donde guardamos la información del disco viejo, y como imagen de destino, la MacBook Pro con el disco nuevo, conectada por firewire, en modo disco, a la iMac.
Al encenderla, la única diferencia fue que antes de la manzanita del inicio del Mac OSX salió el ícono del foldercito con el signo de interrogación. Esto se soluciona reiniciando la máquina, indicándole por medio de "Discos de arranque" en Preferencias del sistema que arranque desde el disco duro principal de la máquina.
NOTA: La primera vez que se arranca la máquina con el disco nuevo ya clonado, el arranque será lento. Esto es normal y sólo pasa la primera vez.
Nuevamente demostramos que no hace falta pagar altas sumas de dinero a ITEMS por hacer algo que muy bien podemos hacer nosotros en casa. Sólo hace falta tener las herramientas adecuadas, los manuales en mano, y los huevos bien puestos para meterle mano a una computadora de Q. 25,000...