
Y llegó Leopard a mis manos... Lo instalé y en realidad está muy bonito, pero hizo que mi máquina trabajara al ritmo de una vulgar PC. Instalé la primera actualización (10.5.1) y no mejoró casi en nada.
La máquina se tarda entre 3 y 5 minutos en iniciar al encenderla y casi el mismo tiempo para apagarse. Las aplicaciones se tardan siglos para abrir, y muchas de ellas, especialmente Safari, hacen que aparezca a cada momento la "rueda de la muerte", como llaman muchos al cursor del mouse del circulito de colores. La conexión a internet también se ha puesto lentísima, pero más creo que es el Safari.
También las aplicaciones a veces no abren: luego de que el ícono del dock termina de saltar, no pasa nada. He tenido que tratar de forzar la salida de la aplicación que está "medio abierta", porque aparece su ícono al presionar comando+tab, pero la aplicación no está funcionando.
Si alguno ha instalado Leopard en su Mac, por favor comparta sus experiencias para que podamos saber si es la máquina o si definitivamente a Leopard le falta mucho por corregir.